¿Podemos Corroborar Los Evangelios Aunque No Podamos Verificar Todos Los Detalles?

Cuando los miembros del jurado evalúan a testigos en casos penales, examinan la evidencia en un esfuerzo por corroborar las declaraciones de los testigos. Los miembros del jurado buscan alguna confirmación limitada de los hechos expuestos en el estrado. Imagínate, por ejemplo, que el te130-300x200stigo declare que el sospechoso de robo se acercó a una cajera del banco, la apuntó con un arma (usando la mano derecha), comenzó a subirse sobre el mostrador (usando la mano izquierda), le gritó a la cajera, y exigió que ella le diera el dinero de la caja registradora. Los miembros del jurado podrían querer algunas pruebas adicionales para confirmar que la declaración del testigo es exacta. Como resultado, los fiscales podrían presentar una huella digital (o la de un zapato) encontrada en el mostrador en un esfuerzo por corroborar el testimonio. Si las huellas dactilares en el mostrador coinciden con las huellas dactilares de la mano izquierda del sospechoso y la huella del zapato coincide con el zapato del sospechoso, la declaración del testigo se considera confiable y corroborada por la evidencia.

Pero ¿te diste cuenta de que las huellas del mostrador no confirman las acciones específicas del sospechoso, más allá de su contacto con la superficie? Esta evidencia corroborativa no nos dice nada acerca de por qué se subió al mostrador, nada sobre su posesión de un arma de fuego, y nada sobre su demanda de dinero. Mientras que las huellas dactilares y la huella del zapato corroboran la declaración del testigo, lo hacen sin establecer todos los posibles detalles. Esta es la naturaleza de la evidencia corroborativa; cada pieza se refiere y verifica un “punto de contacto”: un pequeño aspecto del testimonio que es suficiente para corroborar el testimonio en general. Incluso si la fiscalía tuviera una cinta del vídeo de todo el robo, muchos aspectos del testimonio del testigo no podrían corroborarse (como la parte audible del crimen, por ejemplo). En algún punto, los miembros del jurado tienen que confiar en lo que el testigo tiene que decir sobre el evento. La evidencia corroborativa siempre verifica una gama limitada de las declaraciones de los testigos.

Este también es el caso de la evidencia que corrobora el testimonio de los escritores de los Evangelios. Los escépticos a menudo argumentan que la corroboración de los Evangelios es demasiado limitada, pero la naturaleza de la evidencia corroborativa no debería sorprendernos. Debemos esperar encontrar corroboración de “puntos de contacto”; detalles parciales que tienden a corroborar la declaración en general.

Entonces, cuando la arqueología confirma un porcentaje limitado de las afirmaciones geográficas de los evangelios, esto debe ser visto como un paso significativo hacia la corroboración. Cuando un autor no cristiano del siglo I menciona algún aspecto limitado de la narrativa cristiana, esto debe ser visto como un paso significativo hacia la corroboración. Cuando la evidencia interna (la descripción correcta de los nombres propios, la estructura del gobierno y el entorno cultural del siglo I) corrobora algún aspecto limitado de los Evangelios, esto debe ser visto como un paso significativo hacia la corroboración. Y cuando todas estas evidencias corroborativas son consideradas en conjunto, esto debe ser visto como una verificación razonable de los testimonios que figuran en los Evangelios.

La evidencia corroborativa siempre es limitada; siempre se dirige a algún pequeño aspecto del evento en cuestión. Los miembros del jurado luego extrapolan, a partir de esta corroboración, la confiabilidad del testimonio. Lo hacen después de evaluar el testimonio con las otras tres preguntas que describí en Cold-Case Christianity (“¿Estuvieron presentes?” “¿Fueron honestos y precisos?” y “¿Tenían algún motivo para mentir?”). No podemos esperar que la evidencia corroborativa establezca cada afirmación del testigo. En cambio, la evidencia corroborativa nos proporciona otra pieza importante del rompecabezas de la confiabilidad. En algún punto, tenemos que confiar en lo que los testigos nos dicen sobre el evento.

Traducido de: http://coldcasechristianity.com/2013/we-can-corroborate-the-gospels-without-verifying-every-detail/#sthash.JzRpQxVX.dpuf

Jim Warner Wallace es autor de Cold-Case Christianity, tiene una trayectoria de más de 25 años como policía y detective, posee un Master en Teología por el Seminario Teológico Golden Gate Baptist y es profesor adjunto de Apologética en la universidad de BIOLA.

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¿La Fe Cristiana esta Basada en Evidencia?

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Richard Dawkins, el famoso biólogo evolucionista, autor y ateo militante, dijo una vez: “La fe es la gran salida fácil, la gran excusa para evadir la necesidad de pensar y evaluar la evidencia. La fe es creer a pesar de, incluso tal vez debido a, la falta de evidencias.” ¿Es eso cierto? ¿Nos llama el cristianismo a despreciar o rechazar la razón y la evidencia en un esfuerzo para tener una fe que agrada a Dios? Mi deseo en Evidencias para la Fe es demostrar la relación entre la fe, la razón y la evidencia. Una vez que termine de hablar de la naturaleza de la fe bíblica, me dedicaré a hablar de las evidencias que demuestran la verdad del cristianismo, porque la fe cristiana se basa en la razón y la evidencia.

El Dios de la Biblia no llama a sus hijos a obedecer ciegamente. La Biblia misma sirve como una pieza de evidencia, el testimonio de testigos presenciales que nos proporcionan razones para creer. Es por eso que las Escrituras repetidamente nos llaman a tener una creencia “razonada” en Jesús. La Escritura nos dice:

1. Debemos valorar la razón para que no seamos como “animales irracionales” (Judas 1:4.10)

2. Debemos amar a Dios con nuestra “mente”, así como con el corazón y el alma (Mateo 22:37-38)

3. Debemos recordar que Jesús dijo que los milagros que realizó fueron ofrecidos como evidencia para que “sepamos y entendamos” que el Padre estaba en Él y Él estaba en el Padre (Juan 10:37-38)

4. Debemos recordar que Dios proveyó una “prueba” para todos nosotros, resucitando a Jesús de entre los muertos (Hechos 17:30-31)

5. Debemos recordar que Jesús no dudó en proporcionar “pruebas convincentes” (evidencias) adicionales a los discípulos, incluso después de haber sido resucitado (Hechos 1:2-3)

6. Debemos recordar que Pablo regularmente “razonó” con la gente proporcionando evidencia desde las Escrituras y testificó como testigo ocular de la resurrección (Hechos 17:2-3)

7. Debemos usar nuestras mentes para “examinar todo” con cuidado (1 Tesalonicenses 5:19-21)

8. Debemos resistir la tentación de tener una fe ciega y en su lugar debemos “probar los espíritus” para ver si son de Dios (1 Juan 4:1)

9. Debemos examinar lo que creemos hasta que estemos “plenamente convencidos” (Romanos 14:5, 2 Timoteo 1:8-12, 2 Timoteo 3:14)

Cuando usamos nuestra mente, investigamos la evidencia y quedamos convencidos, sucede algo maravilloso: tenemos el coraje para defender lo que creemos. Jesús nos dio más que suficiente evidencia para creer que Él era quien decía ser, y Él nunca nos pidió que creamos ciegamente. Cuando Jesús nos pidió tener fe en Él, Él nos pidió que aceptáramos lo que decía sobre la base de la evidencia que Él nos dio. La fe cristiana es una fe razonable:

Fe Irrazonable
Creer en algo A PESAR de la evidencia. Tenemos una fe irracional cuando nos negamos a aceptar o reconocer la evidencia existente que es fácilmente accesible y claramente refuta lo que creemos

Fe Ciega
Creer en algo SIN evidencia. Tenemos una fe ciega cuando aceptamos algo a pesar de que no haya evidencia para apoyar nuestras creencias. No buscamos NINGUNA evidencia que apoye o refute lo que estamos decididos a creer

Fe Razonable
Creer en algo DEBIDO A la evidencia. Tenemos una fe razonable cuando creemos en algo porque es la conclusión más razonable a partir de la evidencia existente. La Biblia repetidamente hace afirmaciones evidenciales. Ofrece relatos de testigos oculares sobre  acontecimientos históricos que se pueden verificar arqueológicamente, proféticamente e incluso científicamente. Nosotros, como cristianos, estamos llamados a mantener una fe razonable que se basa de esta forma.

J. Warner Wallace es un detective de casos congelados y un defensor del cristianismo Traducido y Adaptado de:  http://coldcasechristianity.com/2012/is-the-christian-faith-evidentially-reasonable/