La Mejor Evidencia de que los Evangelios Dicen la Verdad

Una de las tareas más importantes para un detective es escuchar cuidadosamente cuando varios testigos presenciales proveen una declaración acerca de lo que observaron en la escena de un crimen. Mi trabajo es armar el cuadro completo de lo que sucedió en esa escena. No es probable que un solo testigo haya visto todos los detalles, así que debo considerar todas las declaraciones, permitiendo que las observaciones de un testigo ocular llenen los vacíos que puedan existir en las observaciones de otro testigo. Hay momentos en los que un testimonio parece no tener sentido. Pero después de hojear el expediente del caso al testimonio siguiente, las preguntas planteadas por el primer testigo ocular a veces son contestadas por el segundo observador del evento. Llamo a esto “Soporte Involuntario entre Testigos”; esos momentos en los que un testigo ocular plantea preguntas que, involuntariamente, son contestadas por un segundo observador. He visto tantas veces esto en los últimos 25 años, que he llegado a reconocerlo como una característica de testimonios de testigos confiables.

Cuando leí por primera vez los Evangelios de manera forense, comparando las partes donde dos o más escritores describen el mismo evento, me llamó la atención de inmediato el soporte involuntario que cada escritor proveía para el otro. Las declaraciones encajaban tal como uno esperaría de testigos independientes. Cuando un autor del evangelio describió un evento y dejó fuera un detalle que dejaba abierta una pregunta, esta pregunta se contestó involuntariamente por el autor de otro evangelio.

Esta interdependencia entre los Evangelios puede explicarse de dos maneras.

  • Puede ser que los escritores trabajaron juntos, escribiendo precisamente en el mismo momento y lugar, para elaborar una ingeniosa mentira tan sutil que muy pocas personas siquiera la notarían.
  • O fueron escritos por testigos oculares diferentes que presenciaron el mismo evento e incluyeron detalles de soporte no planificados; simplemente estaban describiendo algo que realmente ocurrió.

Un profesor de teología llamado J.J. Blunt escribió un libro en 1847 titulado “Coincidencias No Diseñadas en los Escritos del Antiguo y Nuevo Testamento, un Argumento de su Veracidad; con un Apéndice, que Contiene Coincidencias No Diseñadas entre los Evangelios y Hechos, y Josefo” e identificó más de 40 lugares en el NT donde existe este soporte involuntario. Déjame darte probablemente el mejor ejemplo del “Soporte Involuntario Entre Testigos” (Observación: lo que se encuentra resaltado son los detalles a los cuales se debe prestar atención):

La Alimentación de los Cinco Mil

El relato de Marcos de este milagro plantea una pregunta cuando no se considera la participación de los otros escritores de los evangelios. Marcos escribió que justo antes de este evento, Jesús envió a sus discípulos a predicar el arrepentimiento en los pueblos y aldeas locales. Cuando regresaron, se encontraron rodeados por una multitud de personas:

 Los apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron lo que habían hecho y enseñado. Y como no tenían tiempo ni para comer, pues era tanta la gente que iba y venía, Jesús les dijo: Vengan conmigo ustedes solos a un lugar tranquilo y descansen un poco. Así que se fueron solos en la barca a un lugar solitario. Pero muchos que los vieron salir los reconocieron y, desde todos los poblados, corrieron por tierra hasta allá y llegaron antes que ellos. Cuando Jesús desembarcó y vio tanta gente, tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas sin pastor. Así que comenzó a enseñarles muchas cosas. Cuando ya se hizo tarde, se le acercaron sus discípulos y le dijeron:

—Éste es un lugar apartado y ya es muy tarde. Despide a la gente, para que vayan a los campos y pueblos cercanos y se compren algo de comer.

—Denles ustedes mismos de comer —contestó Jesús.

—¡Eso costaría casi un año de trabajo! —objetaron—. ¿Quieres que vayamos y gastemos todo ese dinero en pan para darles de comer?

—¿Cuántos panes tienen ustedes? —preguntó—. Vayan a ver.

Después de averiguarlo, le dijeron:

—Cinco, y dos pescados.

Entonces les mandó que hicieran que la gente se sentara por grupos sobre la hierba verde Así que ellos se acomodaron en grupos de cien y de cincuenta. Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados y, mirando al cielo, los bendijo. Luego partió los panes y se los dio a los discípulos para que se los repartieran a la gente. También repartió los dos pescados entre todos. Comieron todos hasta quedar satisfechos, y los discípulos recogieron doce canastas llenas de pedazos de pan y de pescado. Los que comieron fueron cinco mil. (Marcos 6:30-44 NVI)

Según Marcos, mucha gente iba y venía de la zona, incluso antes de que Jesús y sus discípulos se capitulo 12 UC 1convirtieran en el punto de concentración de la multitud. ¿Por qué estaba esta multitud en el área en primer lugar? Marcos nunca lo menciona. La pregunta planteada por Marcos no es contestada sino hasta que escuchamos el testimonio de Juan:

Algún tiempo después, Jesús se fue a la otra orilla del mar de Galilea (o de Tiberíades). Y mucha gente lo seguía, porque veían las señales milagrosas que hacía en los enfermos.  Entonces subió Jesús a una colina y se sentó con sus discípulos. Faltaba muy poco tiempo para la fiesta judía de la Pascua.

Cuando Jesús alzó la vista y vio una gran multitud que venía hacia él, le dijo a Felipe:

— ¿Dónde vamos a comprar pan para que coma esta gente?

Esto lo dijo sólo para ponerlo a prueba, porque él ya sabía lo que iba a hacer.

—Ni con el salario de ocho meses podríamos comprar suficiente pan para darle un pedazo a cada uno —respondió Felipe.

Otro de sus discípulos, Andrés, que era hermano de Simón Pedro, le dijo:

—Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados, pero ¿qué es esto para tanta gente?

—Hagan que se sienten todos —ordenó Jesús.

En ese lugar había mucha hierba. Así que se sentaron, y los varones adultos eran como cinco mil. Jesús tomó entonces los panes, dio gracias y distribuyó a los que estaban sentados todo lo que quisieron. Lo mismo hizo con los pescados. Una vez que quedaron satisfechos, dijo a sus discípulos:

—Recojan los pedazos que sobraron, para que no se desperdicie nada.

Así lo hicieron, y con los pedazos de los cinco panes de cebada que les sobraron a los que habían comido, llenaron doce canastas. (Juan 6:1-13 NVI)

Juan respondió a la pregunta planteada por Marcos. La gran multitud era el resultado de dos circunstancias: Primero, solo Juan menciona que las personas buscaban a Jesús porque sabían que Él había estado realizando curaciones milagrosas. Segundo, solo Juan menciona que era casi la Pascua, la fiesta santa judía que causaba que miles de personas viajen por esa zona para llegar a la celebración en Jerusalén. Mientras que Marcos menciona a la multitud, sólo Juan nos dijo por qué estaba allí en primer lugar. Pero para responder involuntariamente la pregunta planteada por Marcos, Juan planteó una pregunta sin respuesta por su cuenta. El relato de Juan menciona a Felipe y Andrés específicamente. Esto me impresionó, dado que el uso de los pronombres y nombres propios es un enfoque importante del “Análisis Forense de Declaraciones”. Andrés y Felipe no son los personajes principales en los Evangelios; los escritores de los evangelios rara vez los mencionan, especialmente cuando se comparan con Pedro, Juan y Santiago. Por esta razón, su aparición aquí plantea un par de preguntas. ¿Por qué le preguntó Jesús a Felipe donde debían ir a comprar el pan? ¿Por qué Andrés se involucró en la respuesta? Además de esto, Juan también menciona un detalle que no se encuentra en Marcos. Juan dijo que los discípulos alimentaron a la multitud con “panes de cebada.” Juan también repitió la parte del testimonio de Marcos que menciona que había “mucha hierba” en la zona. Con el fin de dar sentido a las preguntas planteadas por Juan, y el papel de la hierba y de la cebada, terminemos con un análisis del relato de Lucas:

Cuando regresaron los apóstoles, le relataron a Jesús lo que habían hecho. Él se los llevó consigo y se retiraron solos a un pueblo llamado Betsaida, pero la gente se enteró y lo siguió. Él los recibió y les habló del reino de Dios. También sanó a los que lo necesitaban.

Al atardecer se le acercaron los doce y le dijeron:

—Despide a la gente, para que vaya a buscar alojamiento y comida en los campos y pueblos cercanos, pues donde estamos no hay nada.

—Denles ustedes mismos de comer —les dijo Jesús.

—No tenemos más que cinco panes y dos pescados, a menos que vayamos a comprar comida para toda esta gente —objetaron ellos, porque había allí unos cinco mil hombres.

Pero Jesús dijo a sus discípulos:

—Hagan que se sienten en grupos como de cincuenta cada uno.

Así lo hicieron los discípulos, y se sentaron todos. Entonces Jesús tomó los cinco panes y los dos pescados, y mirando al cielo, los bendijo. Luego los partió y se los dio a los discípulos para que se los repartieran a la gente. Todos comieron hasta quedar satisfechos, y de los pedazos que sobraron se recogieron doce canastas. (Lucas 9:10-17 NVI)

Lucas es el único que menciona que este evento ocurrió cuando Jesús se retiró a la ciudad de Betsaida. Esta declaración revela el misterio de la prominencia de Felipe y Andrés en el testimonio de Juan; ya que ambos eran de Betsaida (según Juan 1:44). Nos enteramos de este detalle no de Lucas (quién nos dijo que el milagro se produjo en Betsaida) sino de Juan (quien lo mencionó sin ninguna conexión con el milagro). Jesús le preguntó a Felipe acerca de los lugares para conseguir el pan porque sabía que Felipe era de esa parte del país. Felipe y Andrés naturalmente intentaron todo lo posible por responder, ya que ellos estaban especialmente calificados para responder a la pregunta de Jesús.

¿Qué hay sobre la hierba y la cebada? ¿Por qué fueron estos detalles incluidos en la narrativa? ¿Son consistentes con lo que los testigos podrían haber realmente visto o experimentado? Resulta que la Pascua ocurrió en un momento (Abril) posterior a los cinco meses más lluviosos de la zona de Betsaida. Además de esto, la Pascua ocurrió al final de la cosecha de cebada.1 Estos detalles insignificantes son justo lo que yo hubiera esperado de testigos oculares que simplemente estaban describiendo lo que vieron, incluyendo los detalles que realmente no tienen importancia en la narrativa principal.

Referencias: 1. Para más información, consulte Oded Borowski, Agriculture in Iron Age Israel: The Evidence from Archaeology and the Bible (Boston: American Schools of Oriental Research, May 1987), 7.

Jim Warner Wallace tiene una trayectoria de más de 25 años como policía y detective, posee un Master en Teología por el Seminario Teológico Golden Gate Baptist y es profesor adjunto de Apologética en la universidad de BIOLA.

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¿Por qué Deberíamos Esperar que los Testigos Difieran Entre Si?

jesuspredicando

 

He trabajado en más casos relacionados con testigos de los que pueda contar. Una carrera policíaca te pondrá en contacto directo con testigos a diario, desde la primera noche en el trabajo. Después de entrevistar a literalmente a miles de testigos a lo largo de veinticinco años, creo que he aprendido algo acerca de testimonios de testigos confiables. Quiero compartir tres características simples de testimonios de testigos confiables y relacionar estas tres características con los Evangelios:

Los Testigos Confiables Nunca Están de Acuerdo

En todos los casos que he trabajado, desde casos de hurto y asalto simples hasta robos violentos y homicidios, no tuve siquiera un solo caso en el que los testigos del evento estuvieron de acuerdo en todos los detalles. Nunca sucedió. Aprendí que la perspectiva es importante, y no es sólo la perspectiva física la que determina qué es lo que un testigo vio o no vio. Cuando estás mirando a través del cañón de la pistola de un ladrón, tiendes a perder ciertos detalles que son advertidos por el testigo que está mirando desde el otro lado de la tienda de licores. Hay muchos factores que contribuyen a la percepción de un evento. La ubicación física, la experiencia pasada, la familiaridad con una característica de la escena del crimen; los distintivos físicos, emocionales y psicológicos de un testigo juegan un papel en lo que ve y cómo lo comunica en su testimonio después de los hechos. No hay dos personas iguales, por lo que no hay dos personas que experimenten un evento exactamente de la misma manera. Si tienes tres testigos en un caso de asesinato, espera tres versiones ligeramente diferentes del evento. No entres en pánico, eso es normal. De hecho, cuando tres testigos diferentes me dicen exactamente lo mismo, empiezo a sospechar.

Los Testigos Confiables Generan Preguntas

Cuando era un investigador joven e inexperto, solía pensar que un testigo respondería a todas mis preguntas acerca de un evento. Desearía que fuera cierto, pero la realidad es que cada pregunta que un testigo contesta, generalmente genera una nueva pregunta. A veces incluso los testigos generan más preguntas de las que han respondido. He trabajado en muchos casos congelados de homicidios en los que un testimonio fue registrado hace décadas, en el momento de la investigación original. Después de leer el testimonio, me quedo con algunas preguntas problemáticas ¿Cómo pudo haber ocurrido el crimen de la manera en la que el testigo lo describió? ¿Cómo podría haber hecho el sospechoso lo que el testigo dijo que hizo? Hay momentos en los que un testimonio parece no tener sentido. Pero después de hojear el expediente del caso al testimonio siguiente, las preguntas planteadas por el primer testigo ocular a veces son contestadas por el segundo observador del evento. Llamo a esto “Soporte Involuntario entre Testigos”; esos momentos en los que un testigo ocular plantea preguntas que, involuntariamente, son contestadas por un segundo observador. He visto tantas veces esto en los últimos 25 años, que he llegado a reconocerlo como una característica de testimonios de testigos confiables.

Los Testigos Confiables A Veces se Equivocan

A veces un testigo ocular declara algo erróneo. De hecho, he visto esto en varias ocasiones a lo largo de mi carrera. Los testigos son personas y las personas cometen errores. Pero el hecho de que un testigo pueda estar equivocado acerca de un detalle o elemento en particular del delito no necesariamente lo descalifica o hace que su testimonio sea poco confiable. Si ese fuera el caso, nunca seríamos capaces de procesar a nadie por nada. Al examinar la confiabilidad de un testigo ocular y encontrar algún error, tengo que determinar (1) si el aspecto erróneo de la declaración es relevante para el caso en general, y (2) la razón por la que el testigo obtuvo mal el detalle en primer lugar. Si una víctima de robo identifica erróneamente el tipo de camisa que el sospechoso llevaba en el momento del robo, tengo que preguntarme a mí mismo si esta identificación errónea hace de la víctima un testigo poco confiable. ¿Existe alguna razón por la cual el estrés de la situación pudo haber causado que la víctima se enfoque en otras cosas en vez del tipo de la camisa del ladrón? ¿El tipo de camisa fue registrado por algún otro medio (como un video de vigilancia) que puede ayudar a determinar la verdad del asunto? ¿La identificación errónea de la camisa hace alguna diferencia en el caso en general? ¿Es la víctima precisa sobre otros detalles más significativos del crimen? Un testigo puede estar equivocado sobre un detalle en particular, pero aun así sigue siendo confiable como testigo.

Ahora echemos un vistazo a los Evangelios. Los escépticos a menudo afirman que las variaciones entre ellos son evidencia de su falta de fiabilidad. Como un detective que ha trabajado en varios casos de testigos oculares, pienso que sus variaciones están en un rango esperado y aceptable. Y, al igual que otros casos que involucran a más de un testigo ocular, me parece que algunos hechos de los evangelios generan tantas preguntas como parecen responder. Curiosamente, también veo el esperado “Soporte Involuntario entre Testigos” entre los Evangelios; este soporte es precisamente lo que vi en los casos congelados de homicidios (cold case homicides) en los que he trabajado.

Por último, permíteme decir algo sobre la inerrancia y la confiabilidad. Aunque creo que las narraciones evangélicas originales son inerrantes (infalibles, sin errores); no necesito este estándar para confiar en lo que los Evangelios dicen sobre Jesús. Ten en mente que los testimonios confiables a veces son incorrectos sobre algún detalle en particular. Esto no necesariamente los descalifica, especialmente si (1) el detalle no es esencial, (2) se puede entender a partir de algunos testimonios o pruebas adicionales, y (3) si el error por parte del testigo puede ser explicado. La Inerrancia no es requerida en los testigos de las cortes judiciales, la Confiabilidad lo es. Con un estándar muy inferior al que los evangelios poseen, los documentos aún pueden considerarse fiables.

Pasé los primeros nueve años de mi carrera investigando crímenes como un ateo comprometido. Incluso entonces, habría aprobado la idea de que los testigos que no logran ponerse de acuerdo en todos los detalles, generan preguntas con cada respuesta y son imprecisos en algún detalle del evento, aún podrían ser considerados como testigos confiables. Incluso mis antiguos criterios de ateo para los testigos habrían sido suficientes para hacer el caso para la confiabilidad de los evangelios. Ahora sé que los evangelios en realidad superan lo requerido para considerarse confiables.

Traducido y Adaptado de: http://coldcasechristianity.com/2012/why-we-should-expect-witnesses-to-disagree/#sthash.hxe5RGkl.dpuf

Jim Warner Wallace es autor de Cold-Case Christianity, tiene una trayectoria de más de 25 años como policía y detective, posee un Master en Teología por el Seminario Teológico Golden Gate Baptist y es profesor adjunto de Apologética en la universidad de BIOLA.

¿Es el Evangelio de Marcos un Testimonio Temprano del Apóstol Pedro?

La autoría de los Evangelios es un asunto de considerable debate entre escépticos y detractores del canon del Nuevo Testamento. El Evangelio de Marcos es el registro inicial de la vida, ministerio, imagesmuerte y resurrección de Jesús, pero Marcos no se menciona como testigo en ninguno de los Evangelios. ¿Cómo consiguió Marcos su información acerca de Jesús? Hay varios indicios históricos:

Papias dijo que Marcos describió las enseñanzas de Pedro

El Obispo Papias de Hierápolis (60-130AD) repite el testimonio de los antiguos presbíteros (discípulos de los Apóstoles) que afirmaban que Marcos escribió su Evangelio en Roma mientras registraba la predicación de Pedro (Libro de Historia Eclesiástica 2 Capítulo 15, libro 3 del capítulo 30 y libro 6 Capítulo 14). Papias escribió una obra de cinco volúmenes titulada “Interpretación de los Oráculos del Señor”. En este tratado (que ya no existe), citó a alguien que identificó como “el anciano”, (probablemente Juan el Mayor), un hombre que tenía una autoridad considerable en Asia:

“El anciano decía también lo siguiente: Marcos, que fue el intérprete de Pedro, puso puntualmente por escrito, aunque no con orden, cuantas cosas recordó referentes a los dichos y a los hechos del Señor. Porque ni había oído al Señor ni le había seguido, sino que más tarde, como dije, siguió a Pedro, quien daba sus instrucciones según las necesidades, pero no como quien compone una ordenación de las sentencias del Señor. De suerte que en nada faltó Marcos poniendo por escrito algunas de aquellas cosas tal como las recordaba. Porque en una sola cosa puso su cuidado: en no omitir nada de lo que había oído o mentir absolutamente en ellas” (Eusebio, Hist. eccl. 3,39,15-16: BAC 65.877).

Ireneo dijo que Marcos escribió su Evangelio basado en la enseñanza de Pedro

En su libro, “Contra las herejías” (Libro 3 Capítulo 1), Ireneo (130 – 200AD) también informó que Marcos escribió su Evangelio como un escriba de Pedro, añadiendo el siguiente detalle:

“Mateo, entre los hebreos, en su propia lengua, produjo una versión escrita del Evangelio, cuando Pedro y Pablo predicaban y fundaban iglesia en Roma. Después de su partida, Marcos, el discípulo e intérprete de Pedro, nos transmite también él de forma escrita lo que era anunciado por Pedro”

Justino identificó el Evangelio de Marcos con Pedro

El primer apologista cristiano, Justino Mártir, escribió “Diálogo con Trifón ” (aproximadamente 150AD) e incluyó este pasaje interesante:

“Se dice que él [Jesús] cambió el nombre de uno de los apóstoles a Pedro; y está escrito en sus memorias que él cambió los nombres de otros, dos hermanos, los hijos de Zebedeo, a “Boanerges”, que significa “hijos del trueno’…. ”

Justino, por lo tanto, identifica un Evangelio en particular como el ‘Las memorias’ de Pedro y dijo que esta memoria describe a los hijos de Zebedeo como los “hijos del trueno”. Sólo el Evangelio de Marcos describe a Juan y Santiago de esta manera, por lo que es razonable suponer que el Evangelio de Marcos es el libro de las memorias de Pedro.

Clemente dijo que Marcos registró la predicación de Pedro en Roma

Clemente de Alejandría (150- 215AD) escribió un libro titulado “Hypotyposeis” (Historia Eclesiástica Libro 2 Capítulo 15). En este antiguo libro, Clemente se refiere a una tradición transmitida por los “ancianos desde el principio”:

” Y una tan grande alegría de la luz brilló en la mente de los oyentes de Pedro que no estaban satisfechos con sólo una escucha o con una enseñanza no escrita del evangelio divino, que con todo tipo de ruegos le pidieron a Marcos, del cual está en circulación el Evangelio, y que acompañaba a Pedro, dejar por escrito un resumen de la enseñanza transmitida oralmente; y no cesaron hasta que prevalecieron sobre el hombre y así él se convirtió en responsable de la Escritura para leer en las iglesias.”

Eusebio escribió también un detalle adicional (Historia Eclesiástica libro 6 Capítulo 14) en relación con la obra de Marcos con Pedro:

“…el Evangelio según san Marcos ha tenido los siguientes orígenes: cuando Pedro pronunció públicamente la Palabra en Roma, […] los presentes, que eran muchos, exhortaron a Marcos, que lo había acompañado durante mucho tiempo […] a poner por escrito sus palabras. Cuando Pedro los supo […] no lo prohibió”.

Esta pieza adicional de información relacionada con la reacción de Pedro a la obra de Marcos es importante, porque demuestra que Clemente no simplemente repite la información establecida en primer lugar por Papias, sino que parece tener una fuente adicional que le proporcionó algo más, algo ligeramente diferente que Papias.

Tertuliano afirmó la influencia de Pedro en el Evangelio de Marcos

Teólogo y apologista cristiano temprano, Tertuliano (160- 225AD), escribió un libro que refuta la teología y la autoridad de Marción. El libro fue apropiadamente llamado “Contra Marción”, y en el Libro 4 Capítulo 5, se describe el Evangelio de Marcos:

“Mientras que [el evangelio], que publicó Marcos puede afirmarse que es de Pedro, cuyo intérprete era Marcos.”

El Fragmento de Muratori confirmó la relación de Marcos con Pedro

El Fragmento de Muratori es la lista más antigua conocida de los libros del Nuevo Testamento. Comúnmente fechado en aproximadamente 170AD, la primera línea dice:

“Pero él estaba presente en medio de ellos, y entonces lo expresó [los hechos en su Evangelio]”

Esto parece ser una referencia a la presencia de Marcos en las charlas y sermones de Pedro en Roma, y el hecho de que luego grabó estos mensajes que luego se convirtieron en el Evangelio de Marcos.

Orígenes atribuyó el Evangelio de Marcos a Pedro

Eusebio (Historia Eclesiástica libro 6 Capítulo 25) citó un Comentario Evangélico escrito por Orígenes (un padre de la iglesia temprana y teólogo que vivió 185- 254 AD) que explica el origen de los Evangelios. Este comentario también atribuye el Evangelio de Marcos a Pedro:

“En su primer libro sobre el Evangelio de Mateo, el mantenimiento del Canon de la Iglesia, da testimonio de que él conoce cuatro Evangelios, escribiendo lo siguiente: De los cuatro Evangelios, que son los únicos indiscutibles en la Iglesia de Dios bajo el cielo, tengo aprendido por la tradición que el primero fue escrito por Mateo, que una vez fue un publicano, pero después un apóstol de Jesucristo, y fue preparado para los conversos del judaísmo, y publicado en el idioma hebreo. El segundo es de Marcos, quién lo compuso según las instrucciones de Pedro, el cual en su epístola católica le reconoce como hijo, diciendo: “La iglesia que está en Babilonia elegida juntamente con vosotros, os saluda, y lo mismo ocurre con Marcus, mi hijo”. 1 Pedro 5:13. Y el tercero por Lucas, el Evangelio encomendado por Pablo, y compuesto para los gentiles convertidos. El último de todos es Juan”.

Un Prólogo Anti-Marcionista afirmó conexión de Pedro a Marcos

Hay tres “prólogos” de los evangelios que aparecen en muchas Biblias Latinas desde la antigüedad. Conocidos como los “Prólogos Anti-Marcionistas”, datan del siglo cuarto o antes. El prólogo del Evangelio de Marcos es particularmente interesante:

“Después de la muerte de Pedro, él [Marcos]escribió este mismo Evangelio en las regiones de Italia”.

Ahora, se puede argumentar que la descripción de Papias sobre la colaboración de Marcos con Pedro en Roma es la primera descripción disponible que poseemos. De hecho, los escépticos han tratado de argumentar que fuentes de la Iglesia posteriores están simplemente repitiendo como loro lo de Papias cuando se conecta Marcos con Pedro. Pero no hay evidencia que sugiera que Papias es la única fuente de información relacionada con Pedro y Marcos, en particular cuando se consideran las variaciones leves en las atribuciones subsiguientes (como la versión de Clemente). Las sutiles diferencias sugieren que las declaraciones provienen de diferentes fuentes originales. Además, la referencia tangencial de Justino Mártir a los ‘hijos del trueno’ fortalece el hecho de que la información de Pedro viene de una fuente distinta de Papias (quién nunca hace esta conexión). En esencia, una afirmación de la dependencia de Papias carece de pruebas concretas, e incluso si este fuera el caso, no hay ninguna razón para dudar de la exactitud de la reclamación original Papias en el primer lugar. El registro coherente de la historia identifica a el Evangelio de Marcos como una memoria de la vida de Pedro con Jesús.

Fuente: http://coldcasechristianity.com/2014/is-marks-gospel-an-early-memoir-of-the-apostle-peter/

Jim Warner Wallace tiene una trayectoria de más de 25 años como policía y detective, posee un Master en Teología por el Seminario Teológico Golden Gate Baptist y es profesor adjunto de Apologética en la universidad de BIOLA.