Diez Consejos Para Mejorar su Vida de Oración

Para algunos guerreros de la oración, hablar con Dios es igual de fácil que respirar. Cuando les preguntan como lo hacen, responden: “Simplemente rezo.” Desafortunadamente, eso es tan útil como que John McEnroe diga “Simplemente le pego la pelota,” cuando le piden algunos consejos para jugar tenis. Para él

Si la oración no es fácil para usted, pruebe estos consejos para hacer su vida de oración más centrada y efectiva.
Si la oración no es fácil para usted, pruebe estos consejos para hacer su vida de oración más centrada y efectiva.

será fácil “simplemente pegarle a la pelota,” pero la mayoría de nosotros necesitamos un poco más de instrucción básica para completar el trabajo. Con eso en mente, aquí hemos incluido normas prácticas que pueden hacer su tiempo con el Señor más fructífero. No todas las sugerencias servirán para su situación en particular, pero si comienza a incorporar algunas de ellas, estoy seguro de que su vida de oración mejorará.

  1. Elija un lugar específico y lejos de distracciones cuando ore para que se pueda concentrar. Si hay teléfonos sonando y niños llorando, su “tiempo de silencio” podría arruinarse antes de haber comenzado.
  2. Si es posible, ore a la misma hora todos los días. Hágalo parte de su rutina diaria y poco a poco se convertirá en una costumbre. Anote este tiempo en su agenda y tómelo como una cita diaria.
  3. Ore en voz alta. Mucha gente puede rezar en voz baja o en la mente por periodos extendidos sin perder intensidad; pero para muchos de nosotros rezar de esa manera es una receta para dormirnos.
  4. Tenga un cuaderno cerca para que pueda escribir diferentes cosas que le vengan a la mente mientras que usted está con el Señor. De vez en cuando se le vendrán excelentes ideas totalmente sin relación alguna sobre lo que está orando. Si usted las anota, podrá volver rápidamente al punto donde se quedó sin distraerse mucho.
  5. Haga una lista para mantener un registro de las cosas por las que necesita orar. Puede hacerlo de varias maneras. A las cosas que necesiten oración podría darles categorías como “iglesia,” “familia” o “amigos no salvados”. O podría escribirlas de acuerdo al día de la semana. Cada día usted puede orar por diferentes necesidades. También podría incluir una oración a diario para diferentes áreas de la sociedad que tienen influencia tremenda en la trayectoria de su país. Estas siete categorías incluyen 1) la iglesia y religión, 2) la familia y el hogar, 3) los medios de comunicación, 4) el gobierno, 5) la educación, 6) los negocios y el comercio, y 7) las artes y el entretenimiento.
  6. Ore en sus tiempos libres. Aquellos que manejan para ir al trabajo pueden usar ese tiempo para platicar con el Señor en lugar de gritarle a los conductores (¡pero no cierre los ojos al orar!). Las amas de casa ocupadas pueden combinar oraciones con labores domésticas, especialmente si la tarea no requiere de mucha concentración. Los corredores, nadadores y ciclistas pueden usar su tiempo de entrenamiento para orar. Algunas veces mis mejores tiempos con el Señor han sido pláticas durante caminatas o corridas a lo largo de la playa.
  7. Cambie el ritmo durante su oración. Incluya alabanza, agradecimiento, cantos así como peticiones. Pase un poco de su tiempo reflexionando sobre las Escrituras, medite sobre ellas y digiriendo su significado.
  8. Mantenga un diario de oración. Le presento dos variantes de esta idea. La primera es registrar las cosas por cual usted ha orado y cuando fue que oró. Deje un espacio en blanco para que luego escriba la respuesta que recibió. Esto le ayudará a mantenerse alerta a las respuestas de Dios para que le agradezca inmediatamente. De vez en cuando las respuestas llegan por la puerta trasera y no deseará que se le pasen desapercibidas. La segunda es escribir la oración entera en su diario. Escríbale una carta personal al Señor diariamente. En lugar de “Querido Diario” escriba “Querido Señor”.
  9. Ore con alguien. Aunque algunas oraciones solamente pueden ser expresadas en soledad, habrá veces que usted querrá unirse con otra persona para orar juntos. Si usted se compromete a reunirse regularmente, esta rutina le ayudará a desarrollar regularidad. Estas citas de oración pueden convertirse en eventos poderosos que cambien su vida.
  10. Exprese su oración en una sola frase. Si la idea de elaborar un tema le cansa, rece oraciones cortas, pero sinceras. Una o dos frases pueden ser todo lo necesario para abarcar un tema. Si es así, pase al siguiente tema sin sentirse culpable por su brevedad.

7 Cosas por cuales Orar

Además de seguir las sugerencias anteriores, aquí hay ideas adicionales que le ayudarán. En la primera parte de su diario de oración escriba tres o cuatro promesas de las Sagradas Escrituras que tenga que ver con la oración. Léalas antes de comenzar para que le den ánimo. Comience sus oraciones con un salmo, enfoque su mente y corazón en el Señor. Cuando ore sobre los temas de su lista de oración de ese día, también ore por las cosas que tiene que hacer ese día. Puede rezar por cosas que estén en su corazón aunque no estén escritas en su lista diaria. Asegúrese que su tiempo de oración también incluya algunas cosas específicas por las cuales Dios nos pide que recemos en su Palabra. A continuación, hay unos ejemplos.

1. Ore por la cosecha.

“La cosecha es abundante, pero son pocos los obreros —les dijo a sus discípulos—. Pídanle, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a su campo.” (Mateo 9:37-38)

2. Ore por los líderes locales y nacionales del gobierno.

“Así que recomiendo, ante todo, que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos, especialmente por los gobernantes y por todas las autoridades, para que tengamos paz y tranquilidad, y llevemos una vida piadosa y digna.” (1 Timoteo 2:1-2)

3. Ore para que Dios abra puertas para el ministerio de la Palabra.

“Dedíquense a la oración: perseveren en ella con agradecimiento y, al mismo tiempo, intercedan por nosotros a fin de que Dios nos abra las puertas para proclamar la palabra, el misterio de Cristo por el cual estoy preso” (Colosenses 4:2-3)

4. Ore por aquellos que le han maltratado. Perdónelos.

“bendigan a quienes los maldicen, oren por quienes los maltratan.” (Lucas 6:28)
“Así también mi Padre celestial los tratará a ustedes, a menos que cada uno perdone de corazón a su hermano.” (Mateo 18:35)

5. Ore para que usted no cometa ninguna maldad.

“Pedimos a Dios que no hagan nada malo, no para demostrar mi éxito, sino para que hagan lo bueno, aunque parezca que nosotros hemos fracasado.”(2 Corintios 13:7)

6. Ore para que su amor abunde hacia todas las personas.

“Esto es lo que pido en oración: que el amor de ustedes abunde cada vez más en conocimiento y en buen juicio.”(Filipenses 1:9)

7. Ore para que todo su espíritu, mente y cuerpo sea preservado irreprochable.

“Que Dios mismo, el Dios de paz, los santifique por completo, y conserve todo su ser —espíritu, alma y cuerpo— irreprochable para la venida de nuestro Señor Jesucristo.” (1 Tesalonicenses 5:23)

Por Greg Koukl. Traducido y adaptado de: http://www.str.org/articles/ten-tips-to-help-your-prayer-life#.VFlRazSG_VY

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¿Qué estaban diciendo los discípulos sobre Jesús antes de escribir los Evangelios?

Los testigos bíblicos no escribieron de inmediato sus observaciones acerca de Jesús. Después de la imagesresurrección, pasaron muchos años antes de que se escriba el primer Evangelio. En este período entre la resurrección de Jesús y la autoría de los primeros Evangelios, los testigos comunicaron sus observaciones oralmente. ¿Qué exactamente estaban diciendo los discípulos acerca de Jesús antes de escribir los Evangelios? ¿Sus declaraciones orales fueron consistentes con lo que escribieron en los Evangelios? ¿Cómo podemos determinar lo que dijeron acerca de Jesús? Bueno, resulta que tenemos un registro de las primeras afirmaciones acerca de Jesús. Están incluidas en los escritos del apóstol Pablo.

Pablo se convirtió al cristianismo en el camino a Damasco, donde Jesús se le apareció y cambió radicalmente el curso de la vida de Pablo. Anteriormente, un judío devoto encargado de identificar y destruir a los nuevos cristianos, Pablo se convirtió en un seguidor comprometido de Jesús y finalmente escribió más libros del Nuevo Testamento que cualquier otro autor. La mayoría de los estudiosos creen que Jesús se apareció a Pablo entre dos a tres años luego de la resurrección y ascensión (si, por razones de claridad, datamos la resurrección de Jesús en el año 33 DC, Pablo se habrá convertido entre 34-35 DC) de Jesús. Finalmente, Pablo viajó como misionero y escribió acerca de la historicidad y la deidad de Jesús.

En su carta a la Iglesia de Corinto, Pablo incluye lo que la mayoría de los estudiosos cree que es uno de los credos cristianos más antiguos. La gran mayoría de los estudiosos de la Biblia acepta tanto la autoría paulina como la datación temprana de 1ra de Corintios (típicamente a mediados de los años 50). Pablo dice algo importante en esta carta sobre las primeras afirmaciones relacionadas con Jesús:

1 Corintios 15: 3-7

Yo les transmití a ustedes lo más importante y lo que se me había transmitido a mí también. Cristo murió por nuestros pecados tal como dicen las Escrituras. Fue enterrado y al tercer día fue levantado de los muertos, tal como dicen las Escrituras. Lo vio Pedro y luego lo vieron los Doce. Más tarde, lo vieron más de quinientos de sus seguidores a la vez, la mayoría de los cuales todavía viven, aunque algunos ya han muerto. Luego lo vio Santiago, y después lo vieron todos los apóstoles.

Pablo dijo que él ya había predicado información acerca de Jesús a los Corintios (“Yo les transmití); información que él había recibido antes de otras personas (“lo que se me había transmitido a mí también”). Las palabras de Pablo reflejan el lenguaje utilizado por los antiguos rabinos para describir cómo iban a memorizar cuidadosamente para transmitir la enseñanza formal a través de exposiciones orales. Pablo incluyó una parte breve de un credo relacionado con la historicidad y la deidad de Jesús (y demostró respeto por esta información, y la describió como “lo más importante”). Pablo proporcionó varios datos importantes en este credo:

  1. Jesús murió por nuestros pecados
  2. La muerte de Jesús fue predicha por la Escritura
  3. Jesús fue enterrado
  4. Jesús resucitó de entre los muertos al tercer día
  5. La resurrección de Jesús también fue predicha por la Escritura
  6. Jesús se apareció a Pedro
  7. Jesús se apareció a los otros discípulos

Aunque la carta de Pablo a los Corintios es normalmente datada a mediados de los 50, se refería a información que dio a los Corintios antes de la escritura de la carta. ¿Cuándo entregó por primera vez esta información a los hermanos y hermanas en Corinto? La mayoría de los eruditos prefieren una datación del 51 DC basada en descripciones de los Hechos de los Apóstoles y la datación histórica relacionada con Galión (ver Hechos 18:12-17 para la relación entre la visita de Pablo a Corinto y su comparecencia ante Galión). Esto quiere decir que Pablo comunicó los datos acerca de Jesús dentro de los primeros veinte años luego de la crucifixión. Pero ¿Cuándo fue que Pablo primero recibió esta información sobre Jesús? Para responder a esta pregunta tenemos que examinar otra carta: la carta de Pablo a los Gálatas.

Gálatas 1: 15-19

Pero aun antes de que yo naciera, Dios me eligió y me llamó por su gracia maravillosa. Luego le agradó revelarme a su Hijo para que yo proclamara a los gentiles la Buena Noticia acerca de Jesús. Cuando esto sucedió, no me apresuré a consultar con ningún ser humano. Tampoco subí a Jerusalén para pedir consejo de los que eran apóstoles antes que yo. En cambio, me fui a la región de Arabia y después regresé a la ciudad de Damasco. Luego, tres años más tarde, fui a Jerusalén para conocer a Pedro y me quedé quince días con él.  El único otro apóstol que conocí en esos días fue Santiago, el hermano del Señor.

Pablo dijo a los Gálatas que se reunió con Pedro y Santiago tres años después de su experiencia en el camino a Damasco (donde Jesús se le apareció). Esto no fue sólo una visita social. De acuerdo con la elección de Pablo de las palabras griegas (traducidas como “para conocer”), se reunió con Santiago y Pedro para dar sentido a su propia experiencia analizando e investigando las afirmaciones de los testigos oculares. Esta fue una investigación histórica; Pablo estaba entrevistando a los que fueron testigos de la vida, la enseñanza y los milagros de Jesús, y aparentemente estos testigos estaban de acuerdo sobre sus observaciones y afirmaciones. Como Pablo comenzó a trabajar como misionero, predicando acerca de su experiencia y lo que aprendió acerca de Jesús de los testigos presenciales, sus oportunidades crecieron y formó alianzas con otros misioneros y líderes de la iglesia importantes del primer siglo. Pablo regresó a Jerusalén con Bernabé y Tito “después de catorce años”:

Gálatas 2: 1-2

Luego, catorce años más tarde, regresé a Jerusalén, esta vez con Bernabé; y Tito también vino.  Fui a Jerusalén, porque Dios me reveló que debía hacerlo. Durante mi tiempo allí, me reuní en privado con los que eran reconocidos como los dirigentes de la iglesia y les presenté el mensaje que predico a los gentiles. Quería asegurarme de que estábamos de acuerdo, porque temía que todos mis esfuerzos hubieran sido inútiles y que estaba corriendo la carrera en vano.

Los estudiosos están divididos sobre la fecha exacta de esta segunda visita. ¿Fueron catorce años después de su experiencia en el camino de Damasco o catorce años después de su primera visita a Pedro y Santiago? En cualquier caso, se reunió con Pedro, Santiago y Juan, y una vez más reiteró los datos que él aprendió de Pedro y Santiago para confirmar que todavía estaba representando con precisión sus observaciones de testigos oculares. Una vez más, los testigos afirmaron la precisión de los datos; Juan también estuvo presente para agregar su autoridad testigo ocular sobre las declaraciones.

Dada la evidencia de 1 Corintios, Gálatas y el libro de los Hechos, podemos reconstruir la primera aparición de la información del credo que se encuentra en 1 Corintios 15 (una vez más, voy a utilizar la fecha del año 33 DC para la resurrección y ascensión de Jesús por el bien de claridad):

33 DC – Jesús resucitó de entre los muertos y ascendió al cielo

34-35 DC – Jesús se apareció a Pablo, mientras que Pablo estaba en el camino de Damasco (uno a dos años después de la resurrección y ascensión)

37-38 DC – Pablo recibió los datos acerca de la historicidad y la deidad de Jesús de Pedro y Santiago durante su visita en Jerusalén (dos a tres años después de su conversión, depende de cómo interpretas las palabras, “tres años después”)

48-50 DC – Pablo corrobora los datos acerca de la historicidad y la deidad de Jesús con Juan, Pedro y Santiago, en presencia de Bernabé y Tito (catorce años después del evento del camino de Damasco o catorce años después de la primera reunión con Pedro y Santiago en Jerusalén)

51 DC – Pablo proporcionó por primera vez datos a la iglesia de Corinto acerca de la historicidad y la deidad de Jesús (durante esta visita a Corinto también compareció ante Galión)

55 DC – Pablo escribe a la Iglesia de Corinto y les recuerda a los datos que les proporcionó previamente acerca de la historicidad y la deidad de Jesús

El credo cristiano temprano relacionado a la historicidad y la deidad de Jesús en 1 Corintios 15 es en realidad un registro escrito de los datos transmitidos más antiguos que tenemos sobre Jesús. Representa una visión de Jesús expresada entre cuatro a seis años de la Resurrección. No hay razones para creer que esta visión de Jesús no se estaba comunicando incluso antes. Todavía serían varios años antes de que alguno de los testigos presenciales escribiera un Evangelio, pero no hay ningún misterio acerca de lo que se decía de Jesús antes de la redacción de los Evangelios. Los testigos eran firmes y coherentes en sus afirmaciones relacionadas con la historicidad y la deidad de Jesús. Para obtener más información, visite la página de Gary Habermas, un experto en esta área de estudio: www.garyhabermas.com.

Jim Warner Wallace es autor de Cold-Case Christianity, tiene una trayectoria de más de 25 años como policía y detective, posee un Master en Teología por el Seminario Teológico Golden Gate Baptist y es profesor adjunto de Apologética en la universidad de BIOLA.

¿Existe Evidencia Fuera de los Evangelios para Verificar la Confiabilidad de su Testimonio?

Una persona me preguntó sobre la corroboración y quería saber si había suficiente evidencia más allá de los Evangelios para verificar la fiabilidad de su testimonio. Comencé ayudándole a entender la naturaleza de la evidencia corroborativa y la información limitada que normalmente ofrecen esas pruebas. Cada pieza de evidencia corroborativa generalmente se refiere (y verifica) sólo a un punto en particular, un pequeño aspecto del testimonio del cual nosotros  inferiremos la “razonabilidad” de la cuenta de mayor. Una prueba que corrobora siempre es limitada; Se refieren solamente a un pequeño aspecto del evento en cuestión. Incluso con estos límites, sin embargo, los Evangelios están bien corroborados. He escrito un capítulo sobre esto en mi libro, Cold Case-cristianismo, pero aquí está un breve resumen de las pruebas “más allá de los Evangelios”:

 

Antiguas “Admisiones  Renuentes”

Autores e historiadores no cristianos de la antigüedad mencionan a Jesús o a sus seguidores en varias ocasiones, aunque niegan su Deidad o las afirmaciones de sus seguidores. Si bien estas fuentes antiguas eran hostiles a las pretensiones del Nuevo Testamento,  confirmaron de forma renuente (de mala gana, a regañadientes) elementos clave de la narrativa del Evangelio.

Josefo (37-101 DC)

Cuando se examina la modesta descripción de Jesús redactada por Josefo, es claro que este historiador judío afirmó renuente lo siguiente: Jesús vivió en Palestina, era un hombre sabio y un maestro, realizó hechos sorprendentes, fue acusado por los judíos, crucificado bajo Pilatos y tenía seguidores llamados cristianos.

Talo (52 DC)

Mientras Talo parece negar el aspecto sobrenatural de las narraciones evangélicas, repitió y afirmó renuente lo siguiente: Jesús vivió, fue crucificado y  hubo un terremoto y oscuridad en el lugar de su crucifixión.

Tácito (56-120 DC)

Cornelio Tácito (conocido por su análisis y examinación de documentos históricos y considerado uno de los historiadores antiguos más confiables) describió la respuesta de Nero al gran incendio de Roma y afirmó renuente lo siguiente: Jesús vivió en Judea, fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato, y tenía seguidores que fueron perseguidos por su fe en Cristo.

Mara Bar-Serapion (70 DC)

En algún momento después del 70 DC, este filósofo sirio, escribiendo para alentar a su hijo, comparó la vida y persecución de Jesús con la de otros filósofos que fueron perseguidos y afirmó renuente lo siguiente: Jesús era un hombre sabio e influyente que murió por sus creencias, sus seguidores adoptaron esas creencias y vivieron vidas que las reflejaban.

Flegón (80-140 DC)

Flegón escribió “Crónicas” alrededor de 140 DC y afirmó renuente los siguientes detalles acerca de Jesús: Jesús tenía la capacidad de predecir con exactitud el futuro, fue crucificado bajo el reinado de Tiberio César y demostró sus heridas después de que resucitó.

Descubrimientos arqueológicos

Se han escrito muchos volúmenes sobre el soporte arqueológico para el Antiguo y el Nuevo Testamento, incluyendo esta breve lista de confirmaciones arqueológicas:

Quirinio/Cirenio            

Lucas escribió que José y María regresaron a Belén porque un gobernador sirio llamado Quirinio estaba llevando a cabo un censo (Lucas 2: 1-3). Los descubrimientos arqueológicos en el siglo XIX revelaron que Quirinio (o alguien con el mismo nombre) era también un procónsul de Siria y Cilicia entre el 11 AC hasta la muerte de Herodes. El nombre de Quirinio fue descubierto en una moneda de este periodo de tiempo, y sobre la base de una estatua erigida en Antioquía de Pisidia.

Erasto

En Romanos 16:23, Pablo escribió: “Los saluda Erasto, tesorero de la ciudad”. Un pedazo de pavimento se descubrió en Corinto en 1929 confirmando su existencia.

Lisanias

Lucas describe un tetrarca llamado Lisanias y escribió que este hombre reinó sobre Abilene cuando Juan el Bautista comenzó su ministerio (Lucas 3: 1). Se han descubierto dos inscripciones que mencionan a Lisanias. Una de ellas, fechada entre los años 14-37 DC, identifica a Lisanias como el tetrarca en Abila, cerca de Damasco.

Iconio

En Hechos 13:51, Lucas describe esta ciudad en Frigia. Algunos escritores antiguos (como Cicerón) escribieron que Iconio estaba ubicado en Licaonia, en lugar de Frigia, pero fue descubierto un monumento en 1910 que confirmó que Iconio se encuentra en Frigia.

La Piscina de Betesda

Juan escribió acerca de la existencia de una piscina de Betesda (Juan 5: 1-9) y dijo que estaba ubicada en la región de Jerusalén, cerca de la puerta Probática, rodeado de cinco pórticos. En 1888, los arqueólogos comenzaron a excavar el área cerca de la Iglesia de Santa Ana en Jerusalén y descubrieron los restos de la piscina, con pasos para entrar de un lado y cinco pórticos en el otro lado.

Politarca

Durante muchos siglos, Lucas fue el único escritor antiguo que utilizó la palabra “Politarca” para describir a “los gobernantes de la ciudad.” Los escépticos dudaban de que se tratara de un término griego hasta que fueron descubiertas diecinueve inscripciones. Cinco de ellas en referencia a Tesalónica (la misma ciudad en la que Lucas afirmaba haber oído el término).

La Piscina de Siloé

Juan escribió acerca de la “Piscina de Siloé” (Juan 9: 1-12) y la describió como un lugar de purificación ceremonial. Los arqueólogos Ronny Reich y Eli Shukrun excavaron la piscina y la dataron entre el 100 AC y el 100 DC (en base a las características de la piscina y las monedas encontradas en el yeso).

Poncio Pilato

Durante muchos años, la única corroboración que teníamos para la existencia de Poncio Pilato (el gobernador de Judea que autorizó la crucifixión de Jesús) fue una muy breve cita de Tácito. Sin embargo, en 1961 fue descubierta una pieza de piedra caliza que contenía una inscripción con el nombre de Pilato. La inscripción fue descubierta en Cesarea, una capital provincial durante el mandato de Pilato (26-36 DC),  y describe una dedicatoria de un edificio de parte de Pilato a Tiberio César.

La Costumbre de la Crucifixión

Si bien miles de criminales y presos de guerra fueron ejecutados de esta manera, ni uno solo de ellos había sido descubierto en alguna excavación arqueológica. En 1968, Vassilios Tzaferis encontró los primeros restos de una víctima de la crucifixión, Yohanan Ben Ha’galgol, enterrado en una tumba judía.

Sergio Paulo

En Hechos 13, Lucas identifica a Sergio Paulo, un procónsul en Pafos. Los escépticos dudaban de la existencia de este hombre y alegaron que cualquier líder de esta zona sería un “procurador” en lugar de un procónsul. Pero fue descubierta una inscripción en Chipre que hace referencia a Paulo y lo identifica como un procónsul.

Si bien las evidencias corroborativas “fuera de los evangelios” es extensa (sólo he citado algunos de los aspectos más destacados), también hay evidencia significativa “dentro de los evangelios” para corroborar su contenido, incluyendo (1) “Soporte involuntario de testigos” entre los autores de los Evangelios, (2) la referencia exacta de los nombres propios regionales del siglo primero, (3) las funciones gubernamentales, (4) las ubicaciones geográficas poco conocidas, y (5) El uso adecuado de la lengua antigua. He escrito sobre estas evidencias corroboran ampliamente en el Capítulo 12 de Cold Case Christianity.

Si evaluamos los relatos del evangelio con la misma plantilla que aplicamos a los testigos de los tribunales para determinar su fiabilidad, los relatos del Nuevo Testamento aprueban nuestro escrutinio y aparentar ser testimonios dignos de confianza. Por lo tanto, podemos confiar en ellos como una historia fiable, con la corroboración (como era de esperar) del testimonio renuente de autores antiguos no cristianos y el registro arqueológico de la época.

Jim Warner Wallace tiene una trayectoria de más de 25 años como policía y detective, posee un Master en Teología por el Seminario Teológico Golden Gate Baptist y es profesor adjunto de Apologética en la universidad de BIOLA.

Original: http://coldcasechristianity.com/2013/unbelievable-is-there-enough-evidence-beyond-the-gospels-to-make-their-testimony-reliable/